Nos hacemos cargo de cómo
una empresa se posiciona
y vende en internet.
Diseñamos, construimos y operamos el sistema con el que una empresa vende, completo o por capas. Un solo equipo, un solo responsable y una cuenta por escrito cada mes.
Desde una cadena de entretenimiento con cuatro sucursales hasta una industrial con tres divisiones.
Diseñar, construir y operar la forma en que una empresa vende por internet.
Toda empresa ya vende de alguna manera. La ingeniería comercial toma esa manera, la diseña completa, construye lo que falta y la opera mes con mes. No se entrega un trabajo: se sostiene un sistema.
Diseñar
El diagnóstico por escrito de cómo vende la empresa: cómo la encuentra un cliente, por dónde se le va, qué va primero. Después, en una sesión de 45 minutos con quien dirige y con quien vende, se arma su Arquitectura Comercial: qué hay que hacer, en qué orden y con qué inversión. Es de la empresa, trabajemos juntos o no.
Construir
Se levanta lo que la Arquitectura Comercial marcó: el cerebro digital con lo que la empresa ya sabe, la posición, el primer contenido, Topi en modo sombra. Al terminar las ocho semanas, todo está operando.
Operar
Se produce, se enciende, se atiende y se corrige. Cada mes llega el reporte por escrito: qué se hizo, qué costó, qué devolvió y qué sigue.
Para qué: para que la empresa venda más. No se prometen cifras ni fechas. Se promete el trabajo y la cuenta: qué se hizo, qué costó y qué devolvió, cada mes y por escrito.
Cuatro capas y un cerebro. Un solo sistema.
Se contrata completo o por capas. Cada capa es un mecanismo que funciona por sí solo y que está diseñado para conectarse con los demás. Lo que las cuatro aprenden se queda en el cerebro digital de la empresa.
Posición
Concepto rector, sitio, ficha de Google, reseñas y presencia al día. Se decide qué se dice antes de invertir un peso en decirlo.
Demanda
Contenido y campañas para quien compra por su cuenta; prospección directa y reactivación de cartera para quien vende a empresas. Se corrige cada semana con el costo por oportunidad en la mano.
Conversación
Topi, el agente de inteligencia artificial del sistema, contesta, califica, agenda, da seguimiento y registra a cualquier hora. Cuando la conversación lo pide, la toma una persona con todo el contexto.
Control
El mecanismo que mantiene al sistema honesto: el tablero de la dirección cada semana y el reporte por escrito cada mes, en pesos, con cada decisión y su motivo.
digital
El cerebro digital de la empresa
Se puede construir por sí solo, para la empresa que quiere que su conocimiento deje de vivir en una persona o en cien archivos.
Se configura según lo que la empresa quiere lograr.
El mismo sistema se calibra distinto según el objetivo. Éstos son los más frecuentes y se pueden combinar. Lo que cada empresa necesita en particular lo dice el Game Plan.
Cuando alguien escribe, contesta Topi.
Cuando se complica, la toma una persona. Topi es una parte del sistema, no el todo: aprende de lo que la empresa sabe, pregunta lo que preguntaría su mejor vendedor, agenda y deja registro. No inventa y no da precios que no le autorizaron.
La dirección lo ve en pesos, no en likes.
Toda la operación en una pantalla: la opera el equipo y la dirección la lee. Cada semana, tres respuestas. Cada mes, por escrito: qué se hizo, qué costó, qué devolvió y qué sigue.
Una sesión, ocho semanas, y cada mes sabe más.
Empieza con el Game Plan, sin costo. En ocho semanas el sistema está operando. De ahí en adelante, cada mes sabe más del negocio que el anterior.
El Game Plan
El diagnóstico por escrito, desde el sitio, y una sesión de 45 minutos con quien dirige y con quien vende. Sale su Arquitectura Comercial: qué hace falta, en qué orden y con qué alcance. Es de la empresa, trabajemos o no.
Lo que hace falta
El cerebro digital con lo que la empresa ya sabe. La posición, el sitio y el primer contenido. Topi entrenado en modo sombra. Se enciende la demanda.
Con la cuenta en la mano
Cada semana, las campañas se corrigen contra el costo acordado. Cada quince días, junta con el responsable. Cada mes, el reporte por escrito.
Cada vez sabe más
Mes 3: aparece el patrón de qué mueve al mercado. Mes 6: la inversión se ordena hacia lo que sí cierra. Mes 12: el mercado de la empresa queda escrito.
Lo que cambia cuando una sola operación responde por todo.
Se puede empezar por una sola capa. Lo que cambia es que todas están diseñadas para conectarse.
Un solo equipo se hace cargo.
Cada parte la hace quien la sabe hacer. Nadie de la empresa aprende a operar nada, y cuentas, dominio y número quedan a su nombre.
Respuestas cortas, sin letra chica.
Lo que sale en la primera llamada, contestado como lo contestamos en la llamada.
El Game Plan: el diagnóstico de la empresa, por escrito y sin costo.
Ocho preguntas y en minutos la empresa tiene su Game Plan: cómo la encuentra un cliente hoy, por dónde se le va y qué va primero. Con él se agenda una sesión de 45 minutos con quien dirige y con quien vende, donde se arma su Arquitectura Comercial: qué capas tiene, cuáles faltan y en qué orden, con alcance e inversión. Todo queda por escrito, es de la empresa, y no cuesta.